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jueves, 24 de julio de 2014

Camino a la recesión y la responsabilidad de los neoliberales

Por Félix Jiménez 


Según el INEI, en el mes mayo el PBI creció a la tasa de 1.8%. Si no se tomara en cuenta el crecimiento de la producción de las actividades Financiero y Seguros (12.59%), Servicios prestados a Empresas (6.07%) y Alojamiento y Restaurantes (5.26%), la tasa de crecimiento habría sido de sólo 0.9%. La tendencia a la caída en la tasa de crecimiento es sostenida; así lo revela la evolución del índice del PBI desestacionalizado (véase gráfico). Desde diciembre del año pasado –con excepción del mes de febrero de este año–, la tasa de variación del PBI desestacionalizado ha sido negativa. Si la tendencia decreciente del PBI desestacionalizado continúa en los meses de junio y julio, la desaceleración económica se habrá convertido técnicamente en una recesión.Los que piensan que esta tendencia a la recesión se revertirá con el desmantelamiento de los estándares laborales y ambientales, y eliminando trabas burocráticas que frenan las inversiones, tratan ilusamente de curarse en salud.

Camino a la recesión y la responsabilidad de los neoliberales
Los límites del estilo de crecimiento

martes, 27 de mayo de 2014

Reformar el canon

Por Humberto Campodonico


Los recientes sucesos en la Región Áncash han vuelto a poner sobre el tapete la discusión sobre el proceso de descentralización y el canon minero y petrolero. Para el sector más recalcitrante de la derecha peruana se trata de retroceder a la descentralización hasta donde sea posible y recentralizar el 100% del canon minero y petrolero hacia la Caja Fiscal.
Veamos lo segundo en este artículo. En el Perú estamos muy atrasados con respecto al uso de las rentas provenientes de las industrias extractivas. En primer lugar, no estamos captando los ingresos que debiéramos, pues no se ha aplicado un adecuado impuesto a las sobreganancias de las mineras y petroleras, producto de los altos precios de los minerales y del petróleo.
La reforma de la regalía de septiembre del 2011 terminó desvirtuando el proceso inicial y la recaudación apenas aumentó. Se dejaron de lado propuestas que apuntaban a gravar un % adicional de las utilidades –una vez que la empresa obtenga una adecuada tasa de retorno a su inversión. Este planteamiento es ahora impulsado también por el FMI, que desde el 2010 propicia una mayor y mejor apropiación de la renta de los recursos naturales. Es necesario relanzar la reforma.

Distribución

Elmer Cuba
Por Elmer Cuba

Primero distingamos dos conceptos. Distribución personal de la renta y distribución factorial. No son lo mismo.
La primera alude a cómo se distribuyen los ingresos entre las personas en una sociedad o economía. Así, las sociedades pueden ser más o menos igualitarias. En el caso de América Latina, Esta es la zona menos igualitaria del planeta.
No confundir con pobreza.
En esta última, África se lleva el primer puesto.
La segunda alude a la distribución del ingreso nacional entre el capital, el trabajo y los impuestos. Al final, el capital es de propiedad de los accionistas, que son parte de la población.
Puede haber casos en los que aumenta la renta del capital, pero este está diseminado entre millones de micro y pequeñas empresas, en cuyo caso puede incluso mejorar la distribución personal.
En Perú parece estar pasando esto último.
En los casos de países desarrollados, según el economista francés Thomas Piketty, ha empeorado la distribución en ambas acepciones.

Diversificar para endogenizar el crecimiento económico

Por Felix Jimenez


En nuestro artículo anterior resumimos las estrategias de transformación productiva que hacen énfasis en factores de oferta y descuidan la fuente de demanda e ingresos. La estrategia sustitutiva de importaciones de la Cepal de los años cincuenta y sesenta, dejó en manos del Estado el factor desencadenante de la demanda. El agotamiento del proceso sustitutivo desencadenó una crisis fiscal y de balanza de pagos debido a la pérdida de competitividad de la producción nacional. La estrategia exportadora de los «tigres asiáticos» de los años ochenta también fue sustitutiva de importaciones, pero ubicó la fuente de demanda en el mercado de los Estados Unidos. El boom exportador terminó con la pérdida de dinamismo de esta economía. Las dos estrategias, que fueron experiencia histórica, le asignaron un papel predominante al Estado no solo en el campo de las políticas públicas de incentivos, sino también en la propia actividad empresarial.
En la ruta neoliberal: renuncia al crecimiento endógeno
La estrategia del M. Porter para cambiar el carácter primario exportador de la economía peruana, plantea diversificar su aparato productivo y la composición de sus exportaciones mediante el desarrollo de cadenas productivas y clusters. Aunque se trata solo de una propuesta, hay que mencionar que, a tono con las políticas de desregulación y liberalización del comercio, su fuente de demanda se ubica en los mercados internacionales. Y, al igual que la estrategia de los «tigres asiáticos» y la estrategia exportadora del Consenso de Washington, hace énfasis en el abaratamiento del costo de trabajo y la desregulaciónde los mercados para «ganar competitividad». Todas las políticas se centran en factores de oferta.

El Dorado de las madereras

Por Roger Rummil


Las tierras de las comunidades nativas son usadas para extraer madera depredando la Amazonía.
Las más de mil Comunidades Nativas (CCNN) de la Amazonía Peruana con sus 12 millones de hectáreas de bosques todavía ricos en caoba, cedro, cumala, lupuna y otras especies forestales son el nuevo “El Dorado” de las empresas madereras en nuestro país.
De acuerdo a cifras oficiales, de las 500 concesiones forestales otorgadas por la Ley 27308 promulgada el 16 de julio del 2000 solo están operativas el 30 por ciento. Las demás han sido declaradas en situación de caducidad por varias causas: problemas técnicos y financieros por falta de apoyo del Estado; se detectaron sembríos de coca debajo del bosque; algunos concesionarios inventaron las cifras de su Plan General de Manejo Forestal (PGMF) y sobre todo de sus Planes Operativos Anuales (POA), falseando información sobre el stock maderable, entre otras irregularidades.

¿Buen o mal inicio?


Por German Alarco Tosoni


La semana pasada se publicó para consulta pública el Plan Nacional de Diversificación Productiva (PNDP). Es un hecho importante en el que se insistía desde años atrás. El documento tiene muchas aristas para ser comentadas, obviamente con luces y sombras. Los poderes económicos y mediáticos están señalando que se debe concentrar en la reducción de barreras regulatorias y convertirse en un plan general a favor de la competitividad. PPK dice que es tímido porque no toca el sistema de impuestos. Lo que quieren, para completar el círculo, es más desregulación y reducción de la presión tributaria.
EL PNDP inicia mal cuando en su segundo eje relativo a la eliminación de sobrecostos y regulaciones enfatiza en las normas sobre el empleo, la seguridad y medio ambiente.

Las AFP y el capitalismo asistido

Por Alberto Adrianzen


Para las AFP, bancos y empresas, todo, para los pensionistas, las propinas. Las AFP nunca pierden, sino sus “clientes”.
A finales de la década de los setenta se empleó la palabra “capitalismo asistido” para explicar la crisis de los llamados Estados populistas. La idea es que los estos Estados entraban en crisisno solo por el excesivo gasto que hicieron para favorecer al sector moderno (trabajadores, clases medias urbanas y empresarios nacionales insertos en redes de clientelismo), sino también por la imposibilidad de solucionar -como señala Juan Carlos Portantiero- la tensión entre las demandas sociales (una mejor distribución de ingresos, trabajo, derechos e igualdad) que estos mismos Estados habían propiciado y la existencia del llamado “capitalismo asistido”.
Esto es, uno que contaba con “una malla de seguridad que el Estado brindaba a los capitalistas privados con mayor presión corporativa” para continuar con el proceso de acumulación y que se expresaba en subsidios directos, exenciones tributarias políticas proteccionistas como un “salvataje corporativo de los riesgos de las competencia”.