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miércoles, 31 de agosto de 2016

Petroperú: Es la hora del consenso positivo

Por Humberto Campodonico



Por primera vez en muchos años existen las condiciones políticas para lograr un consenso positivo de largo plazo para Petroperú. Así lo han expresado los principales partidos. Lo ha dicho PPK y así consta también en los planes de gobierno y declaraciones de Fuerza Popular, Frente Amplio, Acción Popular y Alianza para el Progreso.
Recordemos que todos ellos en el 2015 impulsaron la Ley 30357, que faculta a Petroperú a explotar el Lote 192 en la Selva Norte. Hubo 74 votos a favor, 10 en contra y 4 abstenciones. Esta Ley fue aprobada por insistencia del Congreso, ya que fue rechazada por el Presidente Humala y Alonso Segura.
Este consenso positivo permitiría terminar, de una vez por todas, con los avances y retrocesos de los últimos 23 años. Permitiría que Petroperú tenga calidad Triple A, como sucede en Chile con Codelco y ENAP y en Colombia con Ecopetrol.
En Chile, bajo Sebastián Piñera (2010-2014), de derecha, no se planteó su privatización. Y fue bajo el Presidente Álvaro Uribe, de derecha, que en el 2003, se potenció a Ecopetrol, uno de cuyos hitos fue vender en la Bolsa de Bogotá hasta el 20% de sus acciones (se ha vendido el 11.5%).
Petroperú necesita, en primer lugar, culminar la modernización de la Refinería de Talara (42% de avance), que va a reducir las emisiones de azufre y aumentar su capacidad de producción en 50%, incluyendo crudo pesado. Ya está lista una emisión de bonos por US$ 1,000 millones, pero que no se aprobó bajo Humala. También, está pendiente un préstamo bancario por US$ 1,200 millones, con garantía del gobierno de España (que debiera aprobarse con el nuevo gobierno).
Otro tema clave es la reparación del Oleoducto Norperuano, que ha tenido varios derrames en los últimos meses, hechos que no deben volver a suceder. Uno de los principales problemas ha sido el mantenimiento de esta infraestructura de 40 años de antigüedad. Agreguemos que las dos últimas roturas han sido producidas adrede, como lo ha constatado la OEFA. ¿El motivo? Dicen algunos que serían los altos jornales que se pagan por la limpieza del crudo, lo que debe ser demostrado.
Su reparación es indispensable pues el transporte de crudo pesado (incluyendo petróleo del Ecuador) potencia a Talara. Debe haber una auditoría técnica del oleoducto por profesionales de reconocido prestigio, como el Colegio de Ingenieros del Perú o una empresa internacional. Así, la ciudadanía estará informada del costo y los plazos para su reparación, sobre todo de Loreto, que no está percibiendo el canon por el cierre del Oleoducto.
No menos importante es la vuelta de Petroperú a la explotación de petróleo. Como ya se dijo, Petroperú debe explotar el Lote 192, en manos de Pacific hasta agosto del 2017. Esa negociación debiera comenzar, ya, entre Perupetro y Petroperú (que tiene que buscar un socio estratégico para financiar las inversiones). Si eso no se impulsa desde el Ejecutivo, seguramente el Congreso se lo recordará (ojo).
No solo eso. Petroperú tiene un Contrato de Licencia para explotar el Lote 64 en la Selva Norte, con 55 millones de barriles de reservas probadas, que fue cedido a Petroperú a título gratuito en el 2012 por las empresas Talisman y Hess. Se ha negociado un contrato con Geopark, empresa que asumirá el 100% de las inversiones, las mismas que, en lo que le corresponda a Petroperú, le serán reembolsadas con los ingresos provenientes de la venta del petróleo.
Este contrato ha sido demorado por el MEF, arguyendo que se violaba el candado de la Ley 30130. Además, hace falta que la Gerencia de Petroperú cumpla con aprobar requerimientos contractuales para proceder a su firma final. Debemos estar alertas pues hay muchos interesados en que Petroperú no obtenga este Lote, el que revertiría a Perupetro y podría ser adquirido por terceros. No creemos que ello suceda: no se pueden dejar de lado 55 millones de barriles.
Último pero no menos importante. Petroperú debe culminar su plan de reestructuración empresarial y relanzar el Buen Gobierno Corporativo, tarea para su nuevo Directorio. Ya están listos todos los estudios, tanto el de Wood Mckenzie, como el gestión de riesgos de Deloitte.
Así, queda listo el camino para que Petroperú cotice en Bolsa hasta el 20% de sus acciones (no el 49% aprobado por la Ley 30130). Con refinería en marcha, oleoducto reparado, lotes adjudicados para explotar petróleo y Buen Gobierno Corporativo, la empresa estatal tendrá un horizonte promisorio de mediano y largo que atraerá a los inversionistas. Salir a la Bolsa antes de cumplir esos objetivos significa no otra cosa que el “malbarateo” de la propiedad del Estado.
A pesar de todos los problemas de los últimos 20 años, Petroperú es la primera empresa del Perú en ventas y sigue aumentando su cuota de participación en el mercado. Ha llegado la hora de que los partidos políticos le otorguen el consenso positivo de largo plazo, terminando de una vez con el dogma de la subsidiariedad del Estado en la actividad empresarial. Hagamos todo lo posible para que así sea.

AFP y Seguros: ejemplos de extractivismo económico

Por Felix Jimenez *



En un artículo anterior publicado en este mismo diario, argumentamos por qué las AFP son instituciones económicas extractivistas. Se puede mostrar fácilmente que si los descuentos previsionales de nuestras remuneraciones se depositaran en una cuenta a plazo fijo de un banco o en una cuenta similar a la cuenta de CTS, la capitalización de estos ahorros habría sido mayor que la que contabiliza período tras período las AFP. Además, tendríamos otras ventajas. Con unos requisitos adicionales, podríamos disponer de estos ahorros «forzosos» para invertirlos, por ejemplo, en la compra de un inmueble. También podríamos retirarlos totalmente, sin mayores trámites, si migramos a un empleo en el extranjero. No es esto, sin embargo, todo lo que podría incluir una reforma integral del sistema previsional. En nuestro artículo ya citado, tratamos del contenido de este tipo de  reforma, cuya urgencia es fundamental para evitar que los «dueños» de estas instituciones sigan lucrando con nuestros ahorros (pagando pensiones muy por debajo del salario mínimo y obteniendo rentabilidades como industria muy por encima de las rentabilidades de nuestros ahorros «forzosos»). Son instituciones con notorio poder económico que no fomentan la competencia, no promueven el desarrollo de los mercados, e impiden la constitución de un pilar solidario en el sistema previsional.

 El significado de extractivismo económico

Las instituciones económicas extractivistas son las que se oponen a la las regulaciones para fomentar la competencia y el desarrollo de otros mercados, las que buscan la ganancia fácil y promueven, por lo tanto, el «rentismo», las que no innovan y buscan aumentos espurios de la productividad promoviendo el abaratamiento del trabajo. La existencia de este tipo de instituciones económicas es una prolongación de las que se desarrollaron durante el período colonial. El extractivismo económico así como el comportamiento cortesano de políticos y periodistas frente al poder económico, no ha tenido solución de continuidad en nuestro país.
Los obrajes de la época colonial son el paradigma del extractivismo económico. Eran industrias «altamente rentables» cuya principal «inversión» consistía en contratar mano de obra «indígena» y retenerla mediante el endeudamiento con el mecanismo de adelanto de salarios y pagos en especie con precios elevados. Con este mecanismo nefasto el trabajador nunca podía pagar sus deudas y estaba condenado a pasar el resto de su vida en los obrajes. Sus deudas crecían más que sus salarios. Los obrajeros, además, se beneficiaron con el trabajo de mano de obra «indígena» condenada por algún delito a prestar servicios forzosos en sus «industrias».
La historia de este tipo de instituciones demuestra que su existencia tiene su origen en el poder político. Son creadas y sostenidas por un poder político también de naturaleza extractivista. Las instituciones económicas extractivistas son fruto, entonces, de instituciones políticas extractivistas. Estas últimas no fomentan el desarrollo ni la profundización de la democracia, no promueven la rendición de cuentas ni el control constitucional efectivo de los gobernantes. Son instituciones que se fundan en el clientelismo y que no desarrollan organizaciones políticas de ciudadanos practicantes de la virtud cívica y el bien común.  Por eso, allí donde predominan las instituciones políticas extractivistas, la administración gubernamental del Estado y las organizaciones políticas, son penetradas por la corrupción.

Los seguros de Salud también son extractivistas

Una institución tan importante, creada para ayudar a proteger la salud de sus afiliados, también actúa en nuestro país como una institución económica extractivista. Es una de las que mejor ha asimilado la práctica de los obrajes de la era colonial. Podríamos decir que estos seguros (que pertenecen a grupos económicos relacionados), son los «obrajes modernos». Los seguros operan con clínicas al «interior» de las cuales se instalan farmacias donde el asegurado, atendido por uno de sus médicos, debe acudir a comprar –con descuento del seguro--  las medicinas que estos recetan.
La similitud con el «obraje colonial» está en que las farmacias de las clínicas que «pertenecen» a un seguro (piense en el que usted pertenece, si está asegurado), elevan los precios de las medicinas en tal magnitud que a veces sale a cuenta comprarlas en una farmacia que opera alrededor de ellas y donde, ciertamente, no se puede aplicar el descuento que le corresponde al asegurado. La pregunta es, entonces: ¿cuál es la ventaja de estar asegurado, es decir, cual es la ventaja de que te descuenten periódicamente de tus remuneraciones con tal fin?
Veamos los datos del cuadro siguiente. Los medicamentos recetados por un médico de la clínica San Felipe tienen un precio total de 1,082.38 soles. Con el descuento del seguro el paciente pagaría 270.6 soles. El precio total de los mismos medicamentos en otras farmacias que operan alrededor de la clínica,  asciende en promedio a 693.87 soles. Si se pudiera aplicar el descuento del seguro comprando las medicinas en cualquiera de estas farmacias, el paciente pagaría solo 173.5 soles. El sobreprecio en la clínica «del» seguro es de 56%.

A modo de Conclusión

¿Qué hace el organismo regulador del sistema de Seguros? ¿Qué hace la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP?


NOMBRE COMPLETO: Félix Ovidio Jiménez Jaimes ESTUDIOS Y EXPERIENCIA: 1.PhD en Economía. New School University. 2.Maestro en Economía. El Colegio de México. 3.Profesor Principal de la PUCP. 4.Fue Gerente de Finanzas del Banco de la Nación, Director General de Crédito Público del MEF, Consultor de la OIT y asesor del Presidente de la República (de agosto 2011 a diciembre 2011). DISTINCIONES: 1.Alvin Johnson Fellowship (1985 – 1986). 2.Adolph Lowe Fellowship in Political Economy (1986 – 1987). 3.Frieda Wunderlich Memorial Award (1987 – 1987). ALGUNOS LIBROS: 1. Reglas y Sostenibilidad de la Política Fiscal, Lecciones de la experiencia peruana. 2. Macroeconomía: Enfoques y Modelos. 3. Crecimiento Económico: Enfoques y Modelos. 4. Ventajas Comparativas y Economías de Escala en las Teorías de Comercio Internacional. ALGUNOS ARTÍCULOS: 1. Producto potencial, fuentes del crecimiento y productividad en la economía peruana (1950-2008) 2. La economía peruana frente a la crisis y las restricciones al crecimiento económico. 3.El modelo neoliberal peruano: límites, consecuencias sociales y perspectivas.
FUENTE: Diario Uno.pe





domingo, 28 de agosto de 2016

¿Por qué y cómo renegociar la exportación del gas a México?

Por Humberto Campodonico *



Hay razones de fondo que exigen que la renegociación de los contratos de exportación de gas natural del Lote 56 al puerto de Manzanillo en México comience de inmediato.

Una es que se trata de un contrato mal negociado por Repsol con la Comisión Federal de Electricidad de México (CFE) en el 2007. ¿Por qué? Porque no se previó una cláusula de equilibrio contractual que permita minimizar los riesgos para el vendedor de gas en el caso que los precios del gas sufran una fuerte caída. Y viceversa: que protejan al comprador si los precios tienen una fuerte alza.

Esta cláusula es el ABC de los contratos petroleros porque ninguna de las dos partes debe verse seriamente perjudicada por variaciones súbitas y pronunciadas de los precios de los hidrocarburos.

En el caso del contrato de Repsol con la CFE –que tiene una duración de 18 años- se pactó que el precio sería el marcador Henry Hub de EEUU, que también se usa en México. En el mercado internacional de gas natural existen varios precios regionales, a diferencia del petróleo, cuyos precios rigen a escala mundial (con variaciones por las diferentes calidades del petróleo).




A grandes rasgos, estos precios son los del mercado asiático, europeo y de EEUU (Henry Hub). En América Latina tenemos que Bolivia, Colombia, Perú y Argentina, por ejemplo, tienen precios distintos para sus mercados internos. En el Perú, ese precio está entre US$ 2.50 a US$ 3 por millón de BTU.

Pero lo que nos interesa acá es ver que, hasta el 2008, los precios europeos (Alemania y Reino Unido, UK) así como el de Japón y EEUU, eran muy parecidos. Pero eso cambia en el 2009, cuando el Henry Hub comienza a bajar en forma pronunciada hasta los US$ 3 MMBTU), mientras que los otros precios también bajan, pero en mucho menor medida (ver gráfico).

No solo eso. Durante 5 años, desde el 2010 hasta el 2014, la diferencia entre el Henry Hub (US$ 3.0 MMBTU) y el precio de Japón (US$ 16 MMBTU) ha sido enorme. Por tanto, se habría podido vender el gas del Lote 56 a ese precio y las regalías habrían sido cuantiosas. Pero, por culpa de Repsol, se vendió al precio más barato del planeta. Agreguemos que el candidato PPK dijo durante la campaña que “no había nada que renegociar pues la baja de los precios es un tema del mercado”. No, señor. Aquí hay una falta de previsión de Repsol (en la acepción más benigna) que debe ser corregida de inmediato para que no sigamos perjudicando al país. Eso es lo que debe hacer el gobernante.

Esto se debe a que EEUU comienza a producir el “gas esquisto” (en inglés, “shale gas”), con una nueva tecnología llamada “fracking” (contaminante y muy peligrosa). Y el gas peruano se encuentra “enganchado” a este precio por 18 años con la CFE porque no hubo cláusula de equilibrio contractual, quizá porque a Repsol lo que le interesa es el margen de comercialización y no el precio final –que sí le interesa al fisco peruano–. Estamos hablando de centenas de millones de dólares, como lo establece el Proyecto de Ley 001 presentado al Congreso por Manuel Dammert

El resultado es que la exportación de gas del Lote 56 a ese precio ya no es rentable ni siquiera para los productores. Tampoco para el Estado ya que la regalía se calcula, no sobre los US$ 3 por millón de BTU del Henry Hub, sino sobre un precio de 0.50 centavos de dólar por millón de BTU. ¿Por qué? Porque al precio de venta en México hay que descontarle el costo de llevarlo en un buque hasta allá, así como el costo de la planta de Peru LNG en Pampa Melchorita (Cañete) y, también, el costo del transporte del gasoducto desde Cañete hasta Camisea.

Corolario: las regalías que paga el gas exportado son seis (6) veces menores que las que se paga en el mercado interno: US$ 0.72 en el mercado interno y tan solo US$ 0.13 MMBTU por el gas exportado a México en el 2016.

Solo por ese motivo, entonces, este contrato debe ser renegociado. La cuestión es: ¿quién debe renegociarlo? De acuerdo a la legislación vigente debería ser Shell (que le compró el negocio a Repsol en el 2014). Pero en el 2014 Shell exportó gas a México del Lote 56 (por fuera del contrato de 2007) y cobrando un precio más alto que el Henry Hub, sin decirle nada al Estado peruano (1).

Por esa razón, sobre todo, política, el Estado y el gobierno peruano deben dirigirse directamente al Estado y el gobierno de México para negociar de gobierno a gobierno. El planteamiento es simple: el Perú no puede vender su gas a precio de remate y urge encontrar una solución mediante el diálogo entre ambos gobiernos.

Este planteamiento se ve facilitado por el hecho que el gobierno de México está invirtiendo más de US$ 12,000 millones en una red de gasoductos que conectarán a muchas ciudades con los centros de producción de EEUU. O sea que le van a poder comprar a EEUU al precio Henry Hub, con lo que hay una alternativa al malbarateado gas peruano. Hace dos meses, el gobierno licitó el gasoducto que conectará Manzanillo y Guadalajara con EEUU (2).

Es sobre la base de la negociación entre Estados que se debe encarar la negociación con las empresas privadas del sector energético, incluida Shell. Para ello, el gobierno debe comenzar, ya, la elaboración de un Plan Energético de Largo Plazo que “raye la cancha” y establezca los objetivos de nuestra matriz energética en línea con lo acordado por el Perú en la COP 21 de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (3). El resultado de este Plan podría ser que no convenga exportar el gas del Lote 56 sino destinarlo íntegramente al mercado interno. Habrá que ver. Lo que sí está claro desde ahora es que debemos avanzar en la recuperación de la soberanía.

(1) http://larepublica.pe/impresa/ opinion/792276-gas-exportado- dos-precios-un-solo-mercado

(2) http://larepublica.pe/impresa/ opinion/778484-renegociar- exportacion-del-gas-mexico

(3) http://larepublica.pe/impresa/ opinion/788381-energia-peru- al-2050

Publicado el 11 de Agosto de 2016


FUENTE: Cristal de Mira

miércoles, 17 de agosto de 2016

Exportación de gas: contratos privados, pérdidas públicas

Por : Humberto Campodonico



El contrato de exportación de gas a México va a estar en la primera línea de la agenda del gobierno y del país. El contrato se firmó en el 2007 entre Repsol y la Comisión Federal de Electricidad de México (CFE). Repsol se comprometió a vender 4.2 billones de pies cúbicos (TCF, en inglés) en 18 años, al 91% del precio Henry Hub (HH), que es el marcador de EEUU y de México.

Por esos años los precios de los marcadores regionales (asiáticos, europeos y el de EEUU) estaban todos en US$ 7 a 8 por millón de BTU. Pero desde el 2008-2009 la situación cambia porque EEUU comienza a producir gas esquisto (shale gas) en grandes cantidades, lo que hace que el precio HH se desplome. Así, los precios asiáticos y europeos hasta quintuplican al Henry Hub.

Las pérdidas aún no han sido calculadas. Del 2010 al 2015, según Perupetro, se pagaron US$ 1,041 millones de regalías por las exportaciones de gas. Cálculos realizados por Gustavo Avila (Propuesta Ciudadana) y el autor de esta nota nos llevan a estimar que si el gas se hubiera exportado a un precio promedio de los marcadores asiáticos y europeos, se hubieran obtenido US$ 1,500 a 2,000 millones adicionales. Casi 1% del PBI.

sábado, 3 de octubre de 2015

La ideología neoliberal de la desregulación de mercados


Por Felix Jimenez

Con la imposición del neoliberalismo desde fines de los años 1970, se abandona la idea de que el Estado debería regular el funcionamiento de los mercados para impedir el surgimiento de asimetrías de poder y las consecuentes injusticias sociales. A esta tarea del Estado, que fue parte del consenso que duró casi treinta años desde la post segunda guerra, se le adicionó la de velar por los equilibrios macroeconómicos. La idea neoliberal de que el Estado es el problema, excluye la posibilidad de este consenso, y en su lugar se impone la concepción del funcionamiento libre de los mercados para que «florezca la creatividad empresarial y no se destruyan puestos de trabajo».
LOS EFECTOS DE LAS DESREGULACIONES 
Los efectos de las desregulaciones en países como el nuestro, han frenado el desarrollo en lugar de promoverlo. La liberalización comercial y los tratados de libre comercio con países industrializados y desarrollados, redujo el mercado doméstico para la producción nacional y nos especializó en la producción y exportación de materias primas. Trabó las posibilidades de industrialización y diversificación productiva. Este efecto negativo en la industria fue exacerbado por la entrada de capitales, sin restricciones, que, junto con el boom primario exportador, redujo el tipo de cambio haciéndoles perder competitividad a las actividades productivas de transables.


La desregulación de los préstamos de la banca comercial en el exterior estimuló la dolarización de los créditos domésticos, haciéndole perder autonomía a la autoridad monetaria. Desde que se agotaron las condiciones de mercado y financieras favorables para el crecimiento primario exportador de nuestro país, se revirtió la tendencia a la baja del tipo de cambio. Así, para impedir que la devaluación ponga en riesgo a los bancos que prestaron en dólares, la autoridad monetaria reaccionó vendiendo sus dólares (o reduciendo su posición de cambio); pero también lo hizo para impedir que la devaluación siga incrementando la inflación. Con la venta de dólares el Banco Central perdió casi el 50% de sus reservas. Esta espectacular merma de sus reservas, obligó al Banco Central a elevar su tasa de interés de referencia en pleno enfriamiento económico.
El deterioro de la autonomía de la autoridad monetaria ha provocado desconfianza en la moneda nacional, la misma que se expresa en la creciente dolarización de los depósitos bancarios: 56.9% corresponden a personas jurídicas y 46.44% a personas naturales. Esta dolarización es otro factor que acrecienta las presiones devaluatorias, y ocurre al mismo tiempo que aumenta el retiro de los depósitos bancarios en soles que reduce la liquidez en moneda nacional de los bancos.
La flexibilización del mercado de trabajo y el recorte de derechos laborales, es otro ejemplo de desregulación que ha afectado a los trabajadores y a su calidad de vida, convirtiéndose en fuente de conflicto social. Cerca del 75% de los trabajadores tienen ingresos menores a mil soles y un poco más del 74% son informales. De otro lado, hay que mencionar que la gran mayoría de los conflictos sociales están relacionados con las actividades extractivas. Los últimos gobiernos han vuelto más laxas las regulaciones orientadas a proteger el medio ambiente y los derechos de las poblaciones indígenas. Por ejemplo, se acortaron los plazos para los estudios de impacto ambiental.
No hay regulación en el «mercado» de la salud. El acceso a genéricos de todo tipo es limitado y será aún peor si el gobierno firma el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP). En carta dirigida al presidente Humala, Joseph E. Stiglitz -premio Nobel de Economía- y Adam S. Hersh -economista senior en el Instituto Roosevelt-, advierten que ese acuerdo irá «mucho más allá de una simple reducción de aranceles y cuotas, pues exigirá cambios fundamentales en las instituciones jurídicas, judiciales y reguladoras de cada país, lo que constituye una concesión a los poderosos grupos de presión». Elevará la protección de los derechos de propiedad intelectual no para innovar, sino para mantener, por ejemplo, a los competidores de los «Big Farma», como son los genéricos, fuera del mercado.
LA PÉRDIDA DE SOBERANÍA DEL ESTADO


Los tratados comerciales y este último, el TPP, no solo cercenan la capacidad regulatoria del Estado, sino también su soberanía. Como dicen los economistas citados, el TPP reducirá su capacidad «de aprobar normas legales regulatorias para proteger la salud pública, la seguridad y el ambiente, porque creará mecanismos de solución de controversias entre inversionistas y Estados, que permitirían a los extranjeros a demandar al gobierno cuando consideren que alguna regulación afectará sus ganancias. El arbitraje sería privado y vinculante, incluso si el fallo fuera contrario a las leyes nacionales».
Esta pérdida de soberanía que favorece a los inversionistas y grupos de poder extranjeros, además de someter al Estado a un arbitraje privado internacional, le bloquea las posibilidades de realizar transformaciones sociales y económicas, en particular, por ejemplo, para adoptar medidas orientadas a la integración del país sobre la base de un nuevo esquema de regionalización y ordenamiento territorial.
A MODO DE CONCLUSIÓN
Adam Smith se declaraba a favor de la regulación argumentando que, si bien la presencia de un muro es una violación de la libertad natural del fuego, su construcción es indispensable para impedir la propagación de los incendios. Al respecto, cuando la libertad natural «está concentrada en pocas manos de un modo inapropiado –dice Casassas–, esa libertad natural puede poner en riesgo a la sociedad entera». El Estado debe intervenir entonces «para que no se den esas inapropiadas concentraciones de la libertad natural». La sociedad se pone en riesgo cuando el Estado «rompe los lazos que lo vinculan a la sociedad civil» y ya no promueve el bien común porque está controlado por una plutocracia.

sábado, 12 de septiembre de 2015

El BCRP sube su tasa de interés en pleno enfriamiento económico

Banco Central de Reservas del Perú


Por Felix Jimenez

Desde abril de 2013 el Banco Central (BCRP) ha utilizado el 46.8% de sus reservas (posición de cambio) para frenar el alza del tipo de cambio. Esta reducción de sus reservas se aceleró en los últimos meses. De octubre de 2014 a la fecha, el BCRP ha «perdido» un promedio de US $ 1,380 millones mensuales. A este ritmo, el total de reservas que le queda (US$ 26,305 millones) le alcanzarían solo para 19 meses.
La actual presión al alza del precio del dólar es un «hecho estilizado» de la economía peruana. Como somos un país primario exportador, cuando los precios de las materias primas que exportamos ya no crecen, el precio del dólar aumenta porque no solo ya no entran dólares a la economía, sino que se van del país porque las condiciones financieras internacionales se tornan desfavorables para nosotros. Lo contrario ocurre en épocas del auge primario exportador. Ahora bien, cuando el tipo de cambio sube de manera importante, impacta sobre los precios, es decir, la inflación aumenta. Y esto es lo que ha pasado recientemente: la inflación al 15 de agosto pasadofue de 4.06%,situándose muy por encima del límite superior de su rango meta.
LAS EQUIVOCACIONES DEL DIRECTORIO DEL BCRP
El impacto de la coyuntura externa sobre el tipo de cambio puede variar en intensidad dependiendo de las medidas que tome el directorio del BCRP, no solo en materia cambiaria sino también monetaria y crediticia. ¿Qué hizo el directorio del BCRP para que en la actual coyuntura de enfriamiento económico haya decidido subir su tasa de interés de referencia de 3.25% a 3.50%? Aunque ya hemos tratado sobre las decisiones contraproducentes que tomó el actual directorio del BCRP, haremos un breve resumen de lo que hizo:
Primero, desde el año 2007 promovió la dolarización de los créditos bancarios. No mantuvo los encajes a los préstamos externos de la banca comercial que habían sido introducidos por el directorio anterior; estos préstamos son utilizados por los bancos para otorgar créditos en dólares en el mercado interno. Por haber promovido este «carrytrade» en el sistema bancario, los créditos en dólares del sector privado han llegado hasta cerca del 15% del PBI. Entonces, el alza del tipo de cambio, hace peligrar la estabilidad de la banca debido a que hay una parte importante de los créditos en dólares que se otorgaron a empresas y familias que tienen ingresos en soles.
Segundo, desde agosto de 2006 el directorio del BCRP dejó caer sistemáticamente el precio del dólar. Eran años de apogeo del modelo primario exportador: los precios de los minerales que exportamos crecían y las condiciones financieras nos eran favorables. La abundancia de dólares que había en el país presionaba a la baja del tipo de cambio. Desde el 1 de agosto de 2006 al 30 de abril de 2013, el BCRP acumuló reservas por un monto promedio de solo US $ 500 millones mensuales. El Sr. Velarde, presidente del BCRP, decía que no le importaba la apreciación de la moneda, sino el rebote del tipo de cambio. Así dejó caer el tipo de cambio haciéndoles perder competitividad a las actividades manufactureras y de exportación no-tradicional. Fueron años de una masiva penetración de importaciones que redujeron el mercado interno de las actividades agropecuaria e industrial. La consecuencia es que ahora el rebote del tipo de cambio le está haciendo perder reservas al BCRP en un monto promedio de US $ 1380 mensuales. El peligro, entonces, es que, si todo sigue igual, el BCRP puede llegar a julio de 2016 con un monto de reservas aproximadamente igual al monto (US $8,078millones) con el que Julio Velarde empezó su gestión el 1 de agosto de 2006. Las expectativas devaluatorias crecen en proporción inversa a la caída de las reservas del BCRP.
Tercero, Julio Velarde, desde que asumió la presidencia del directorio del BCRP, promovió la reducción de la meta y el rango meta de la inflación. De 2.5% (+/-1%) lo bajó a 2% (+/-1%). El límite superior del rango meta de la inflación antes era de 3.5% y ahora es de 3%. Esta disminución no fue un simple error, sino falta de conocimiento de los factores que determinan la inflación en una economía con desarticulaciones sectoriales, tecnológicamente heterogénea, y con una estructura productiva sin liderazgo de las actividades manufactureras. Chile tiene un rango meta de 2% a 4%. La consecuencia de esta decisión es que ahora la inflación está muy por encima del límite superior del rango meta.
EL MIEDO DEL BCRP A DEVALUAR
Las equivocaciones mencionadas anteriormente configuraron, en pleno enfriamiento económico, una situación que explica el miedo del BCRP a devaluar. Este miedo le ha obligado a subir su tasa de referencia, en pleno enfriamiento económico. En lugar de aplicar una política contra cíclica, el BCRP ha decidido frenar aún más el crecimiento económico, retirando los estímulos monetarios para expandir la demanda interna. Ha preferido frenar el alza del precio del dólar, a costa de frenar más con ello el crecimiento económico.
Lo que debe quedar claro al lector es que el propio directorio del BCRP generó, con sus propias decisiones, su miedo a devaluar. ¿Fue correcta la decisión de aumentar su tasa de interés de referencia? La regla dice que se debe elevar la tasa de interés cuando la inflación aumenta por presiones de demanda.
Lo que hay ahora es una inflación (por encima del límite superior del rango meta) provocada básicamente por la devaluación. Si no se hubiera bajado el rango meta de inflación, su miedo a devaluar sería menor.
Lo mismo ocurriría ni no se hubiera alentado la dolarización de los créditos bancarios, pues no habría el problema de «hoja de balance» debido a que habría continuado la desdolarización iniciada por el directorio de 2001-2006.
A MODO DE CONCLUSIÓN
Retirar los estímulos monetarios en pleno enfriamiento económico es un error supino. No es verdad que ya se inició la recuperación de la economía. Los sectores primarios crecen por las inversiones que se realizaron cuando los precios de la materias primas estaban altos. La inversión privada está cayendo y el retiro de los estímulos económicos no ayudará a su recuperación. Con el recrudecimiento de la desaceleración de la economía China y cuando la FED decida subir su tasa de interés, el escenario externo adverso será peor para la economía peruana. En estas condiciones era mejor permitir una devaluación gradual de la moneda y, simultáneamente, aumentar la inversión pública y adoptar medidas para una rápida desdolarización de los créditos.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Las behetrías de las autoridades del BCR y del MEF




Felix Jimenez
Diario uno, Agosto 29,2015


La mayor desaceleración de la economía China que parece haber obligado a sus autoridades a devaluar el yuan, ha acentuado el pesimismo sobre la recuperación de la economía internacional. Sus efectos inmediatos han sido la caída de los precios de los commodities y el desplome de los mercados financieros en casi todos los países del mundo. En el nuestro cayeron los precios de las acciones, en especial de las mineras que son las que predominan en el mercado. Se puede decir, entonces, que la evidencia de la caída del crecimiento chino, ha exacerbado la incertidumbre sobre el futuro del crecimiento de la economía mundial.
 
Los pronósticos del crecimiento económico
Si bien las autoridades económicas de nuestro país redujeron su pronóstico de crecimiento para este año una cifra menor al 4%, siguen sosteniendo que el crecimiento en el año 2016 se situaría alrededor de 5%. Este optimismo parece sustentarse en las altas tasas de crecimiento del subsector minero registradas en los meses anteriores.  Por ejemplo, en el mes de junio pasado la minería metálica creció a la tasa de 14.15%. Sin embargo, se trata de un optimismo mal fundado porque estas tasas de crecimiento son resultados rezagados de las inversiones que se hicieron en el periodo de crecientes precios de los metales.

Publicado por Mariela Rodriguez Saavedra en 20:55
El escenario ahora es otro. Los precios de los commodities están cayendo; ya no crecen. Por ejemplo, los precios de nuestras exportaciones (que en gran porcentaje corresponden a minerales), se han reducido, de enero de 2013 a junio de 2015, en 25.9%. En ese mismo período los términos de intercambio disminuyeron en 16.9%. Esto explica por qué desde 2014 las inversiones privadas ya no crecen. Disminuyeron en 1.7% en el año 2014 y en el primer semestre de este año decrecieron a la tasa de 6.4%. Si a todo esto le sumamos la mayor desaceleración de la economía china, las tasas de crecimiento de nuestra economía, en este y en el próximo año, se situarán muy por debajo de los pronósticos oficiales.
Las reacciones de las autoridades económicas
La economía sigue enfriándose. El sector manufacturero, por ejemplo, está decreciendo desde hace catorce meses. Y ¿cómo están enfrentando el MEF y el BCR este enfriamiento económico? De manera extraña, por no decir absurda. Empecemos por el MEF. Entre las medidas más llamativas que adoptó esta institución se encuentran la reducción de la «tramitología» y la reducción del impuesto a la renta de las empresas, ambas, según se señala, para estimular las inversiones privadas. Pero, como acabamos de ver, estas inversiones siguen cayendo desde 2014. Lo inverosímil, sin embargo, es que el MEF descuidó irresponsablemente la inversión pública. En lugar de expandirla con infraestructura focalizada para estimular el crecimiento del agro y la manufactura, la dejó caer en 2.4% en el año 2014 y en 19.5% en el primer semestre de este año. A esto hay que agregarle que la reducción del impuesto a la renta, que favorece más a la grandes empresas, contraerá la presión tributaria en cerca de 1.5% del PBI.

Aquí no terminan los absurdos del MEF. Cuando «sorprendidos» por el repunte del precio del dólar el «sentido común» recomienda desdolarizar las deudas, el MEF nos hace saber que el 17 de este mes colocó el denominado Bono Global 2027 por US$ 1,250 millones a 12 años con una tasa de rendimiento de 4.15%. Esta colocación fue realizada por los bancos de inversión Citigroup y JP Morgan que, como se sabe, cobran una importante comisión por hacerlo.
Suelto de huesos el MEF afirmó que el dinero recaudado servirá para financiar el presupuesto público del 2016.  Con ello nos advirtió que la recaudación fiscal del año será insuficiente para financiar el presupuesto de 2016. También nos hizo saber que no le importa dolarizar la deuda pública y que tampoco le preocupa que aumente el peso de la deuda pública externa que en la actualidad asciende a  51.3% del total. Con un tipo de cambio al alza, lo que ha hecho el MEF significará mayores desvíos de ingresos del tesoro al pago de los servicios de la deuda pública externa.
Por el lado del BCR, lo primero que hay que recordar es que este fomentó la dolarización de los créditos desde el año 2006 y dejó que nuestra moneda se apreciara sistemáticamente hasta inicios de 2013. Desde julio de 2006 a enero de 2013, los tipos de cambio reales bilateral y multilateral disminuyeron en 27.0% y 14.6%, respectivamente. El BCR también bajó la meta de inflación a 2% (+/- 1%).
El presidente del BCR está enredado en su laberinto. Dijo que no le preocupaba la caída del tipo de cambio, sino su rebote. Desde el 30 de abril de 2013 al 20 de agosto de este año, ha «perdido» el 45.1% (US $ 22,305 millones) de sus reservas (posición de cambio) en su intento de impedir el aumento del precio del dólar. En los últimos 10 meses ha «perdido» un promedio mensual US $ 1,300 millones. A este ritmo le quedan reservas solo para 21 meses. No obstante que a la venta de dólares le ha sumado otras medidas, el alza del tipo de cambio sigue imparable. Ya alcanzó la cifra de 3.3 soles por dólar y es muy probable que el año termine con un tipo de cambio de 3.5 soles. De otro lado, la inflación aumenta en pleno enfriamiento. Se encuentra cerca del 4%, por encima del límite superior del rango meta.

En lugar de bajar la tasa de interés para combatir el enfriamiento, el BCR ha bajado el encaje, pero al hacerlo ha dejado que la tasa de interés interbancaria se aleje de su tasa de interés de referencia. La tasa interbancaria se encuentra en 5% mientras que la tasa de referencia se mantiene en 3.25% desde enero de 2015. En el fondo, lo que el BCR pretende es subir la tasa de interés porque le preocupa la creciente presión al alza del precio del dólar y su efecto sobre la inflación; más aún si, como se ha anunciado, la Reserva Federal de los Estados Unidos aumenta su tasa de interés en setiembre próximo provocando una mayor salida de capitales de economías como la nuestra.
En efecto, Velarde acaba de declarar que «están evaluando cuándo es el momento oportuno para retirar el estímulo monetario», es decir, para subir la tasa de interés de referencia. Esta es una señal de desesperación. Cuando aún no hay signos de una evidente recuperación económica, el Presidente del BCR nos dice que están estudiando la posibilidad de pasar a una política monetaria contractiva.
A modo de conclusión
Las autoridades económicas nos están conduciendo a una «tormenta perfecta».