El dolor de los especuladores




“Nos ha llenado de incertidumbre”, “La forma en la que actuó en los últimos días le resta credibilidad”. Estas son algunas de las recientes lastimeras expresiones por parte de los especuladores, en relación a la compra en un solo día de US$ 493.5 millones por parte del Banco Central de Reserva (BCRP) el miércoles pasado. Es que el efecto de dicha decisión se constituyó como un aciago suceso para gerentes de cambios y tesorería de algunas instituciones financieras locales y foráneas que especulaban en el mercado cambiario. ¿Qué pasó y que lección principal puede extraerse?

En los dos primeros días de la semana pasada el tipo de cambio venia descendiendo y acercándose al –para ellos- mítico S/. 2. 80 sin que intervenga el BCRP; este hecho fue interpretado por los especuladores, como que el ente emisor no iba a hacer nada para impedir una revaluación mayor del sol. A partir de ello, estos inversores (especuladores) locales y foráneos buscando anticiparse a un desplome cambiario mayor, se dedicaron alegremente a vender dólares y comprar papeles, bonos del tesoro y dólares a futuro. Luego de 2 días de caída del tipo de cambio, para sorpresa de ellos, el miércoles temprano entra el BCRP a comprar US$ 493.5 millones; con ello no sólo paró en seco la caída del tipo de cambio, sino incluso hizo rebotar este de S/. 2.809 a S/. 2.823, y así dadas las pérdidas en ocasionadas, les cortó súbitamente la alegría; o sea les salió pelona. ¿Fué acertada esta intervención del BCRP? Pienso que sí.

En principio, cualquier acción especulativa puede originar una mayor volatilidad –no controlada- del mercado cambiario, volatilidad que se puede transmitir a la dinámica de los precios internos; por ello, siendo el único objetivo del BCRP la estabilidad monetaria, procurar una moderada volatilidad resulta siendo funcional al objetivo antes señalado. El caso es que con la estabilidad monetaria y el cumplimiento de la meta de inflación anunciada, se ordenan las expectativas respecto al valor presente y futuro del nuevo sol. Cabe mencionar que dicha estabilidad puede ser definida como un bien público en el sentido de la inexistencia de rivalidad en el consumo, por lo cual los agentes económicos no explicitan la utilidad de esta a fin de evitar asumir los costos de su generación.

Pero volvamos a lo sucedido. Habiendo asumido los especuladores, que el BCRP dejaría, en medio de una apreciable volatilidad que el tipo de cambio se desplome, ello originó que estos con sus acciones antes descritas, aumentaran fuertemente la oferta de dólares provocando una notable presión revaluatoria sobre el nuevo sol, el problema es que cuanto más bajo sea el nivel al cual caía el tipo de cambio –considerando un mercado de capitales muy abierto y dependiente de eventos internacionales- mayor era el riesgo (ante un evento que pusiera nerviosos a estos mismos especuladores) que se produzca un devaluación de magnitudes importantes. Con créditos en dólares representan el 45% del total y una parte sustancial de los tomadores de estos con sus ingresos en nuevos soles, la cosa no es de juego. Dado lo descrito ¿No había nada que hacer? Por supuesto que sí, dado el efecto indeseado generado.

Todo agente que especula en un mercado –en este caso cambiario- por definición tiene que ser tolerante al riesgo y este implica eventos de ganancias y de pérdidas. Por ello y tal como hace algunos años me refirió con mucha sabiduría un ex ministro de economía con el que tuve la oportunidad de trabajar en el Ministerio de Economía y Finanzas y luego en el Banco Central: “No hay peor dolor que el del bolsillo”; entonces en atención a lo sucedido los especuladores corroboran por experiencia propia, que algunos riesgos se pueden convertir en una fea realidad; pero por último y no por ello menos importante, el que con estas acciones el BCRP busque disuadir acciones desestabilizadoras sobre el mercado cambiario resulta siendo algo necesario y útil, puesto que con la preservación de la estabilidad monetaria y de la certidumbre de los agentes respecto al valor presente y futuro de la moneda local se dan las condiciones necesarias (aunque no suficientes) para el desarrollo de procesos continuos de inversión y de crecimiento de la actividad económica.

AUTOR : Kurt Burneo; Director Carreras Economia USIL
FUENTE : ACTUALIDAD ECONOMICA DEL PERU

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